El pasado 2 de marzo Huerta enterró su cápsula del tiempo en un espacio público junto a la calle Canteras que hoy ha vuelto a ser punto de encuentro para los vecinos con una segunda fase en la que ya es realidad la escultura que marca el lugar donde permanecerá dicha cápsula hasta el año 2050. El artista local Guillermo Mesonero Ochoa ha sido el encargado de diseñar y llevar a la práctica una obra con la frase «aquí aguarda la memoria congelada de los vecinos de Huerta 2025» y que contiene símbolos del pueblo como el molino y una garza así como un reloj del tiempo. Una réplica en miniatura se ha entregado al alcalde, José María Casado, para que se conserve en el Ayuntamiento como recuerdo.



























