La emblemática discoteca Chacal, el gran icono de la popular «movida peñarandina», es ya historia y su interior ha sido completamente demolido tras ser adquirida por un empresario peñarandino que la destinará a un nuevo uso. Desde el año 2009, en el que la conocida discoteca cerró sus puertas definitivamente, han sido numerosos los nostálgicos que se han fotografiado incluso en su puerta, en la céntrica calle del Carmen. Durante décadas Chacal fue un referente no sólo a nivel provincial sino incluso nacional y, tras sucesivas reformas para adaptarse a los tiempos y seguir manteniendo su tirón, formó parte de la adolescencia y juventud de varias generaciones de peñarandinos y también de vecinos de todos los pueblos de la zona y de la capital salmantina. Epicentro de la marcha nocturna junto a los numerosos bares de copas que fueron sumándose en las calles el Carmen y Ricardo Soriano, ir a Chacal era cita obligada si se salía de fiesta en Peñaranda.
Las despedidas de solteros y solteras con los grupos de amigos, las celebraciones tras los banquetes de bodas y comuniones, las sesiones de los sábados…todo ello forma parte de la memoria colectiva asociada a la discoteca Chacal que ahora se despide para siempre de Peñaranda.
























