Alejandro Pablo Martín vino al mundo en Paradinas de San Juan el 10 de julio de 1925 por lo que hoy, jueves, ha cumplido un siglo de vida y se ha sumado a la lista de las personas más longevas de la provincia. Junto a parte de su familia, compuesta por cinco hijos (tres mujeres y dos varones), ocho nietos y nueve biznietos, el nuevo centenario ha celebrado este cumpleaños tan especial en la residencia San Pedro Advíncula, de Peñaranda, donde le han obsequiado con una placa conmemorativa, canciones y felicitaciones del personal y de sus compañeros residentes.
Desde bien joven se dedicó a la agricultura como medio de vida, ejerciendo como mozo de labor y llegando incluso a mozo mayor. Con una memoria envidiable cuenta las marcas de todos los tractores que manejó durante varias décadas a pie de campo donde fue testigo de la evolución en las faenas agrícolas. «Primero fue un Massey Ferguson, luego un Landz, un Ebro, un Motransa y los dos últimos fueron John Deere», cuenta Alejandro Pablo.
A lo largo de estos 100 años reconoce que la salud siempre le ha acompañado «no he estado enfermo nunca aunque ahora empiezan a fallarme un poco la vista y el oído». En cuanto a las preferencias gastronómicas, Alejandro asegura también que «soy de buen comer, menos las lentejas que no me han gustado nunca, me gusta el morro en salsa y echarme un vinillo, eso también». Su pueblo natal, Paradinas de San Juan, tiene un hueco especial en su corazón, allí vivó junto a su esposa, Victoria, hasta que falleció y también pasó después, junto a sus hijos, unos años en Aldeaseca de la Frontera antes de llegar a la residencia de Peñaranda donde vive en la actualidad camino ya de los 101 años.





















