Su esfuerzo, su tesón, su sacrificio y su ilusión por ser cada año el acompañamiento musical de la Semana Santa peñarandina están fuera de toda duda y Peñaranda demostró ayer, con su cariño y aplausos, el merecido agradecimiento a la banda de cornetas y tambores del Hermandad de Cofradías. La iglesia parroquial de San Miguel Arcángel fue escenario de la II edición del concierto «Peñaranda de Pasión» en un año en el que, además, se conmemoran los 70 años de vida de esta agrupación musical. A lo largo de estas siete décadas, la banda ha atravesado también momentos muy difíciles pero, a pesar de todo, siempre ha sabido resurgir y lo ha hecho incluso con más fuerza hasta llegar al día de hoy. Antiguos componentes de la banda quisieron acompañar al grupo y sentirse parte de esta dilatada historia en la que aún hay, sin duda, muchos capítulos por escribir y muchas marchas con las que emocionarse en los desfiles procesionales peñarandinos.
La banda entregó, además, un obsequio a Moisés Pérez Sánchez, hasta ahora presidente de la Hermandad de Cofradías de la Semana Santa, por sus más de tres décadas de trabajo y que en breve dejará su cargo al completarse el proceso de elección de la nueva junta de dicha hermandad. Una merienda puso el broche a un intenso sábado.