Nuestra Señora de la Soledad y Nuestra Señora de la Esperanza, ambas expuestas al culto en la iglesia parroquial de Peñaranda, visten ya de hebreas de cara al tiempo litúrgico de la Cuaresma que comenzará el Miércoles de Ceniza, 5 de marzo. José Ángel Nava, vestidor de ambas imágenes marianas, ha sido el encargado de este nuevo cambio especialmente significativo en la Soledad que estrena atavío en su totalidad.
ATAVÍO DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD
Nuestra Señora de la Soledad vestida a la usanza hebrea presenta un atuendo sobrio y elegante, acorde con la estética penitencial de la Cuaresma. Luce una saya en terciopelo granate, ceñida con un fajín hebraico brocado en oro viejo rematado en finos flecos de bellota. Su tocado, realizado a base de pliegues sueltos en lino rústico, enmarca su sereno rostro, mientras que un solemne manto de terciopelo negro realza su imponente presencia. En su mano derecha sostiene una corona de espinas natural, y en la izquierda, un delicado Rosario artesanal elaborado por los monjes cartujos de la Cartuja de Miraflores, confeccionado con más de 3.000 pétalos de rosas, junto a tres clavos recientemente donados, tallados en madera de cerezo y policromados al óleo por el escultor Tabernero Vicente. Remata su cabeza una aureola de estrellas y en el pecho una daga bañada en plata con empuñadura de estilo neogótico romanticista de doble filo. Todo el terno ha sido confeccionado por Costura Cofrade Salamanca.
ATAVÍO DE NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA
La Santísima Virgen de la Esperanza vestida a la usanza hebrea para la Cuaresma 2025 en este año jubilar de la Esperanza. Luce una saya de terciopelo granate, un fajín de estilo hebraico y un tocado a base de tablas de tul marfil y una delicada mantilla de novia donada por una devota. Todo ello enmarcado por un manto de raso azul y una aureola de doce estrellas de plata. En la mano derecha porta un pañuelo de tul marfil bordado y en la mano derecha porta la corona de espinas.
FOTOGRAFÍAS: JOSÉ ÁNGEL NAVA